Bueno, hoy os traigo la segunda parte de mi rutina de cuidado facial, que dicho así pareciera que me paso en el baño 3 horas todos los días entre cremas y demás pero no, no paso más de 10-15 min. pero ya que os cuento qué hago, me gusta que sepáis por qué lo hago y por qué utilizo los productos que utilizo, valga la redundancia.
Bueno, y después de la parrafada, vamos a lo que vamos.
Nos habíamos quedado en la rutina nocturna. Por la noche me limpio con el agua micelar y el tónico de Amie, al igual que por la mañana y si estoy maquillada por supuesto me desmaquillo antes con el aceite desmaquillador de Sannai que os comentaba en la entrada anterior. También utilizo la crema hidratante de Amie, pero antes de eso, estoy probando un producto que me recomendaron en Petalo de Rosa, una tienda de cosmética natural Bio de Granada de la que prometo hablaros, porque tanto la dependienta como la dueña son un amor y todos los productos que tienen son Cosmética Natural Bio-controlada, es decir que llevan los ingredientes químicos en la menor medida en la que se puede.
El producto que me recomendaron es el Aceite de Argán. Muchas ya habréis oido hablar de él y conoceréis sus propiedades pero para las que no, os comentaré que es rico en Vitamina E y que posee propiedades regenerantes. A mí me lo recomendaron para el contorno de ojos ya que lo tengo muy deshidratado pero lo estoy usando en toda la cara y tengo que decir que me hidrata bastante y que, aunque es un aceite y mi piel es grasa no me está provocando granos ni exceso de sebo en ningún momento y sin embargo me noto la piel más elástica (por efecto de la hidratación supongo) y más luminosa. Me lo aplico por la noche como os imaginaréis porque, al tener la piel con tendencia a grasa, si me lo aplicase por la mañana sería un suplicio para mí, ya que no soporto las texturas oleosas.
Por la noche, como me voy a dormir no me doy cuenta de la sensación aceitosa en la piel y dejo que el aceite actue durante la noche, cuando la piel está descansando y regenerándose y por la mañana la sensación ha desaparecido y mi piel está limpia e hidratada.
En el contorno de ojos utilizo el mismo de Welleda del que os hablé en la otra entrada (pincha en el enlace de más arriba si quieres verla) e incorporo, en las pestañas he incorporado a mi rutina el uso de la Abeñula. No es que tenga las pestañas precisamente pequeñas, pero si noto que he ido perdiendo algunas y que las que me han nacido nuevas están más cortas y por eso me he decido a cuidarlas un poco con este producto.
La Abeñula es un producto que se lleva utilizando desde hace mucho tiempo y, aunque aún no he notado demasiados cambios si puedo deciros que se me caen mucho menos y con eso ya es bastante. En cuento aprecie más cambios os iré contando.
Y con esto, por fin, acabo mi rutina de cuidado facial nocturno.
Las exfoliaciones y mascarillas por ahora las dejo, que aún estoy intentando llevar una rutina diaria en condiciones como para meterme en más cosas, aunque próximamente recibiré la exfoliante de Kiehl´s Epidermal Re-Texturizing Micro-Dermabrasion, así que cuando la pruebe ya os contaré.



















